Situación actual
El Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), impulsado por el Poder Ejecutivo, representa una amenaza directa a la producción agropecuaria y palmera nacional.
Este acuerdo comercial integra a 12 economías de cuatro continentes, incluyendo Japón, Canadá y Malasia. Es considerado un “estándar de oro” por sus compromisos en comercio digital, pymes, agricultura y sostenibilidad.
Sin embargo, para Costa Rica, plantea riesgos serios en sectores sensibles como la palma aceitera, que hoy genera más de 76 mil hectáreas cultivadas, más de 3.000 productores y productoras, y alrededor de 59 mil empleos directos e indirectos en zonas rurales.
Riesgos críticos para Costa Rica
Regla de origen débil
El CPTPP permite considerar originario un producto con tan solo un 40% de contenido regional, sin importar si el aceite se extrajo en el país exportador. Esto abre la puerta a triangulaciones, debilitando trazabilidad, sostenibilidad y estándares laborales.Competencia desleal
Países como Malasia producen a menor costo y con subsidios estatales, además de contar con estándares ambientales más flexibles.Reducción de aranceles
La apertura de mercado eliminaría las protecciones actuales para la palma y otros sectores agroindustriales sensibles.Pérdida de soberanía regulatoria
Mecanismos como el ISDS (Inversionista-Estado) podrían limitar la capacidad del país para aplicar políticas que protejan a los productores nacionales.
Países productores de palma en el CPTPP
Malasia: 5,2 millones ha – 19,3 millones de toneladas de CPO.
México: 110 mil ha – 330 mil toneladas de CPO.
Perú: 95 mil ha – 285 mil toneladas de CPO.
Chile: No produce palma, pero protege sus aceites y grasas mediante bandas de precios.
Posición de CANAPALMA
En defensa de nuestro sector, CANAPALMA ha solicitado la exclusión del aceite de palma y sus derivados del proceso de desgravación arancelaria en el CPTPP.
Apostamos por una política nacional coherente, con equidad territorial, protección del empleo rural y sostenibilidad ambiental.
Recordamos que Costa Rica nunca ha firmado un tratado comercial con reglas de origen distintas a la siembra y extracción primaria de la palma, y no aceptaremos que esto cambie.
El sector palmero no se opone al comercio internacional, pero rechaza condiciones inequitativas y competencia desleal que pondrían en riesgo a miles de familias rurales.
Nuestro llamado
CANAPALMA exige al Gobierno de Costa Rica:
Exclusión inmediata del aceite de palma y derivados de las listas de desgravación.
Mantenimiento de reglas de origen estrictas, vinculadas a la producción primaria.
Estudios de impacto sectorial antes de ratificar cualquier apertura comercial.
Espacios de diálogo con los sectores productivos, garantizando una adhesión justa y equilibrada.
La defensa de la palma aceitera es la defensa de miles de familias rurales
La palma aceitera es uno de los pilares del desarrollo económico y social en zonas costeras y fronterizas de Costa Rica.
CANAPALMA seguirá liderando la defensa de nuestro sector y no permitirá que acuerdos internacionales pongan en riesgo el sustento de nuestros productores, nuestras comunidades y nuestro modelo de sostenibilidad.
“Trabajando por un futuro justo y sostenible para la palma aceitera nacional.”